martes, 14 de abril de 2009

Los malditos códigos


Ya no sorprende lo de Reinaldo Carlos Merlo. Tan asociado a los códigos del fútbol, parece no darle alternativas en una situación conflictiva.

Las decisiones de Mostaza son por lo menos polémicas. Los antecedentes son varios. En Racing, en dos ocasiones; en Estudiantes; y en River: el más recordado, con Marcelo Gallardo de por medio. En ninguna de estas circunstancias dudo, siempre pego el portaso rápidamente y sin dejar posibilidad de convencimiento. Sale del paso, esquiva el problema, esto le termina quitando compromiso y profesionalidad. No se puede ir ante la primera de cambio, ante la primer adversidad, aunque sea un ídolo del club el que lo discuta, no parece serio. A fin de cuentas él es el que manda y debe hacerse respetar.

Pero hasta que punto es cuestionable lo de Merlo en esta situación?. Tal vez no se sabe todo lo que pasó y puede ser que el "equi" no haya sido el único en discrepar con Mostaza. Lo cierto es que lo de González no fue para nada inteligente, habló de más y dejó a Rosario Central a la expectativa, después del buen arranque que habían conseguido. Porque hay que ver como reaccionarán los jugadores con la llegada de un nuevo técnico y si el remplazo mantiene el nivel de triunfalismo que se había generado.

Parece que los códigos son un peso para el hombre que los promulgue y Mostaza, lejos de maldecirlos, quedó preso una vez más de ellos.

jueves, 2 de abril de 2009

Controlar las emociones


Como en cualquier tema de debate, los análisis en la Argentina van de un lado a otro. Esta actitud polar de creernos los mejores del mundo cuando ganamos o somos un desastre cuando perdemos no ayuda para analizar nada, ni mucho menos este par de partidos de la Selección tan diferentes entre sí, o no tanto.

Por ende, creo que lo mejor es ser pacientes y darle tiempo al equipo. Y a la vez, darnos tiempo a nosotros, los futboleros, de sacar una opinión valedera y útil. O acaso pensamos que de un partido para otro el nivel de la Selección Argentina va a ser muy diferente con respecto al que mostraba con Basile. Para darle crédito a Maradona necesitamos ver algo distinto y para que lo haya, Diego debe tener tiempo de trabajo y los jugadores deben acostumbrarse a la nueva forma de manejarse del cuerpo técnico. Hay que ir con calma: el sábado, no estuvimos en presencia de la naranja mecánica. Ni tampoco ayer, fue el equipito del barrio al que todos golean.

Venezuela como se esperaba, fue un equipo timorato que fue al Monumental con la idea de llevarse un puntito, consiente de su inferioridad. Pero no por eso hay que quitarle méritos al seleccionado por la goleada que le propinó. Cuando un equipo rival se cierra bien atrás, siempre se hace difícil llegar con claridad y aunque le costó en pasajes del primer tiempo, terminó llevando gran peligro al arco defendido por Renny Vega. Además en las eliminatorias, no es el único equipo que le juega a la Argentina de esa manera y más de una vez nos complicaron.

Tal vez, el partido contra Bolivia nos vino bien para no confiarnos y tener en la cabeza que tenemos mucho para corregir. No solo nos jugó la altura en contra, sino también jugadores como Botero y Torrico que la rompieron y fueron muy efectivos. La euforia que produjo la llegada del diez nos nubló un poco y podría a vernos afectado en el futuro, por eso es mejor que suceda ahora. Hay que tomar conciencia que en la selección todavía faltan cosas para pulir.
Lo peor es que no hay una revancha inmediata para borrar rápidamente la imagen mostrada en la Paz pero sí hay tiempo para sacar conclusiones, que no deberían ser tan buenas......ni tan malas.....