
Como en cualquier tema de debate, los análisis en la Argentina van de un lado a otro. Esta actitud polar de creernos los mejores del mundo cuando ganamos o somos un desastre cuando perdemos no ayuda para analizar nada, ni mucho menos este par de partidos de la Selección tan diferentes entre sí, o no tanto.
Por ende, creo que lo mejor es ser pacientes y darle tiempo al equipo. Y a la vez, darnos tiempo a nosotros, los futboleros, de sacar una opinión valedera y útil. O acaso pensamos que de un partido para otro el nivel de la Selección Argentina va a ser muy diferente con respecto al que mostraba con Basile. Para darle crédito a Maradona necesitamos ver algo distinto y para que lo haya, Diego debe tener tiempo de trabajo y los jugadores deben acostumbrarse a la nueva forma de manejarse del cuerpo técnico. Hay que ir con calma: el sábado, no estuvimos en presencia de la naranja mecánica. Ni tampoco ayer, fue el equipito del barrio al que todos golean.
Venezuela como se esperaba, fue un equipo timorato que fue al Monumental con la idea de llevarse un puntito, consiente de su inferioridad. Pero no por eso hay que quitarle méritos al seleccionado por la goleada que le propinó. Cuando un equipo rival se cierra bien atrás, siempre se hace difícil llegar con claridad y aunque le costó en pasajes del primer tiempo, terminó llevando gran peligro al arco defendido por Renny Vega. Además en las eliminatorias, no es el único equipo que le juega a la Argentina de esa manera y más de una vez nos complicaron.
Tal vez, el partido contra Bolivia nos vino bien para no confiarnos y tener en la cabeza que tenemos mucho para corregir. No solo nos jugó la altura en contra, sino también jugadores como Botero y Torrico que la rompieron y fueron muy efectivos. La euforia que produjo la llegada del diez nos nubló un poco y podría a vernos afectado en el futuro, por eso es mejor que suceda ahora. Hay que tomar conciencia que en la selección todavía faltan cosas para pulir.
Lo peor es que no hay una revancha inmediata para borrar rápidamente la imagen mostrada en la Paz pero sí hay tiempo para sacar conclusiones, que no deberían ser tan buenas......ni tan malas.....